La Ley Ángel (Ley 2455 de 2025).

Refuerza las sanciones y condenas por maltrato animal, incorpora canales formales para denunciar, define rutas de atención para animales víctimas y fortalece tanto la justicia como la prevención de la violencia. Esto incluye penas de prisión más severas y multas significativamente más altas.
El 18 de abril se promulgó la Ley 2455 de 2025, conocida como Ley Ángel, que refuerza la lucha contra el maltrato animal en Colombia. Esta norma actualiza el Estatuto Nacional de Protección de los Animales y el Código Penal, alineándose con los principios del Derecho Animal nacional e internacional. Refleja así el compromiso del país con el bienestar animal y su avance en materia de protección jurídica.
Nuestro país se ha preocupado por la protección de los animales desde 1972, con la expedición de la Ley 5ta, que establecía la creación en todos los municipios del país de las Juntas Defensoras de Animales, las cuales, tienen como objetivo promover campañas educativas para evitar los tratos crueles hacia los animales.
La Ley 2455 de 2025 no es una novedad en la lucha contra el maltrato animal, sin embargo, si ataca una debilidad de las normas de maltrato animal. En el mundo, muchos sistemas jurídicos han regulado en materia de maltrato animal, sin embargo, las penas suelen ser tan flexible que este delito no es tomado en serio. Entre las primicias a destacar en las modificaciones al Código penal, están:
- Las personas condenadas por delitos de maltrato animal no podrán tener animales en ninguna circunstancia por determinado tiempo.
- Permite que la Policía Nacional o los inspectores de policía competentes, tomen la custodia del animal maltratado hasta que se garantice que esta a salvo.
- Endurece las sanciones penales estableciendo penas privativas de la libertad desde 32 a 72 meses. Además, se imponen multas que oscilan entre 15 y 60 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
Esta norma representa un reto para las autoridades colombianas, pero su cumplimiento dependerá del accionar gubernamental y social. Como comunidad, también es un llamado a la empatía, sensibilización y reconocimiento de actos en contra del bienestar animal. Conocer la norma ayudará a identificar cuáles acciones son contrarias a la Ley y que estás se pueden prevenir mediante el acceso a la justicia.
Fuente: Universidad Externado de Colombia.
