Cuánto le puede costar usar una frase viral (además registrada) sin autorización?

Ha escuchado la famosa frase «Desde septiembre se siente que viene diciembre»? Es seguro que no solo la ha escuchado si no que también la ha mencionado en su día a día. Con esta frase arrancan los llamados meses «bre» que traen consigo el mes más esperado para todos: Diciembre.
Lo que muchos no saben es que está expresión no solo se convirtió en una tradición popular, si no que hace parte de una MARCA SONORA REGISTRADA desde el año 2024 por el grupo Empresarial Olímpica. Por eso aunque la frase se repita jocosa y masivamente, su uso no necesariamente está libre de restricciones cuando se emplea con fines comerciales.
Que una expresión se vuelva viral no significa que pase automáticamente al dominio público, su mal uso puede generar una reclamación, dependiendo de qué se use y para qué. Una expresión aislada puede tener un nivel de protección distinto al que tendría si está registrada como marca o lema comercial, especialmente cuando su utilización puede hacer pensar al público que existe algún vínculo con el titular.
El escenario cambia si, además de repetir la frase, se utiliza el audio original con el que se hizo viral. En ese caso, ya no solo estarían involucradas las palabras, sino también elementos protegidos asociados con la grabación.
¿Una frase puede registrarse?
Sí. Una expresión puede convertirse en una marca siempre que tenga capacidad para identificar y diferenciar productos o servicios en el mercado. Sin embargo, que una frase sea conocida, pegajosa o viral no es suficiente para obtener derechos exclusivos sobre ella. en materia marcaria, el derecho exclusivo se adquiere con el registro, por lo que el simple hecho de utilizar una expresión durante determinado tiempo no significa que automáticamente exista un derecho de propiedad industrial sobre ella.
El uso comercial de una frase puede elevar el riesgo de una reclamación, particularmente cuando existe un derecho de propiedad industrial vigente y el uso se realiza sin autorización. En estos casos, el titular podría solicitar, entre otras medidas, el cese del uso de la expresión, el retiro de la publicidad y una indemnización por los perjuicios ocasionados.
En caso de una reclamación, el demandante podría solicitar los perjuicios que logre demostrar.
No obstante, debido a la dificultad que puede existir para probarlos, la legislación contempla mecanismos de indemnización predeterminada que, dependiendo del caso, pueden ir desde tres salarios mínimos hasta 100 salarios mínimos ($5,2 millones a $175 millones) y, en situaciones especiales, llegar hasta 200 salarios mínimos ($350,1 millones), cifra que deberá determinar el juez.
Uno de los principales errores alrededor de este tipo de contenidos es asumir que, porque una frase circula ampliamente en TikTok, Instagram, X u otras plataformas, cualquiera puede utilizarla sin restricciones.
Incluso, cuando una expresión alcanza un alto nivel de reconocimiento y el público la relaciona de manera clara con una empresa, producto o servicio, esa notoriedad puede llegar a reforzar su protección como signo distintivo, en lugar de convertirla en una expresión de libre uso.
Fuente: ASUNTOS LEGALES
